martes, 3 de marzo de 2009

Ernesto "El Che" Guevara, a 42 años sigue intacta tu imagen formadora


El Che resulta un fenómeno incomprensible para los que siempre lo quisieron muerto, militares, renegados, mercenarios… los mismos que por estos días, con mentiras intentan atajar la avalancha de homenajes en su memoria.

El Che vive, más que nunca, y lo que menos pueden perdonarle es que se multiplica en las diversas batallas por la justicia, el cambio social, la dignidad, la igualdad y la vida, que se libran no solo en la universidad sino en América latina y todo el mundo.

42 años después de su muerte sigue junto a nosotr@s, lo encontramos en las marchas, en la protesta de nuestros pueblos, en los levantamientos indígenas, en las luchas que hoy estremecen y hacen el cambio de época en Latinoamérica, vivo en el ideario de los pueblos que le hacen suyo. Factor de unidad y dignidad en la diversidad de organizaciones políticas, movimientos sociales, colectivos de estudio y cada uno de nosotr@s en general; y que con el ejemplo que nos dio en vida enorgullece y alienta nuestros corazones para librar y ganar las batallas por el pan y la liberación de nuestro pueblo.

Esta más vigente que nunca y su ejemplo se extiende por américa latina y esta en los cambios que tienen lugar en Ecuador, Venezuela, Bolivia, Argentina, Brasil, Uruguay, Chile, Nicaragua.
Y es que El Che es la esencia misma de los pueblos, de sus anhelos, sus esperanzas.
No es un mito, y por eso fracasaron quienes apuestan por la “desmitificación” del hombre, del guerrillero, del ministro, del internacionalista, del pensador, del orientador, el de la vanguardia, ahora a la cabeza de los miles que en marcha de gigantes luchan y resisten por la unidad y la liberación latinoamericana.

La razón entonces no hay que buscarla en esfuerzos mediáticos interesados en perpetuarle y mucho menos en convertirlo en icono, porque sus ideas, su ejemplo, rompen en diversas latitudes los mitos de la desesperanza, de la desigualdad, del determinismo excluyente y alimentan la ruta de los revolucionarios, de quienes interpretan y hacen el despertar de los pueblos.

Che resultas por eso indescifrable para aquellos que destilan rabia, los sin respuesta ni argumentos, cuando lo enfrentan hoy en la misma trinchera, la de las nuevas batallas, en aquellas tierras donde sigue ofreciendo el concurso de sus modestos esfuerzos.

Son de vista corta quienes a sabiendas de tú ejemplo confunden idealismo con ideario, y se resisten a aceptar que sus luchas se concretan y renuevan hoy en las transformaciones por las cuales las estructuras del pasado, las de la opresión, se van desmantelando en Latinoamérica.

Por eso nunca pudieron imaginar tus victimarios que 41 años después en la misma geografía donde pretendieron matar tu estirpe, se construya y renueve la meta de conformar el hombre nuevo, la conciencia que se nutre en las luchas populares, de sus héroes y mártires, y de tu legado en particular.

El Che vive, y no puede morir, como no puede morir la justicia, el humanismo, la solidaridad. Allí donde falten habrá uno o más Che para conquistarlos, allí donde la humanidad ha dicho basta y ha echado a andar…

El Che vive, vive en los corazones de todos los que todavía soñamos, los que creemos en el amor, los que vivimos de utopías…
Todo lo más lindo en esta vida son los sueños y si soñar con un mundo mejor es una utopía, debemos creer en eso…

Mientras existan soñadores como nosotr@s, El Che seguirá vivo!!! Hasta la victoria siempre!!!

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